No me encuentro en el olvido, más bien al contrario, estoy en un mar de recuerdos del que no quieren que salga, pero no sé si yo quiero seguir ahí. Podría mirarlo de manera positiva, sigo formando parte de los recuerdos, gratos en su mayoría, de determinadas personas, que se resisten a borrarme de sus vidas, pero la realidad es mucho más profunda y me hace sentir vacía, pues me siento estancada en esos embalses recónditos, en los que me mantienen sin ninguna intención de avance.
Quiero que fluya el agua, quiero convertirme en un río de vida, porque lo estancado es insalubre, a menos que lo cuides diariamente y te esfuerces en que no entre el menor atisbo de suciedad. Pero el mundo, la gente es perezosa y ni siquiera se plantea la necesidad de ese avance, con lo que me ofrecen, con la mayor naturalidad, la permanencia en las aguas estancadas, cubiertas de flores, eso sí, pero flores de plástico, que no se marchitan pero que no huelen bien, que no tienen vida y que no aportan felicidad a mis días.
Gracias por recordarme, pero quiero más, o el olvido. No quiero que se repita el pasado, quiero crear cada día un presente y disfrutarlo gritándolo al mundo, no quiero ser una gota de agua escondida para que nadie me vea, gota de agua que cae y se mezcla con el asfalto. Me siento río y quiero ser un río que corra con fuerza con un gran cauce, porque es lo que siento, y quiero fluir contigo de mi lado, sin esconderme, sin ser segunda, sin ser un juguete. Quiero sentirme la primera, la única y que tú seas mi único y mi primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario