domingo, 23 de octubre de 2016

Andaluces, levantaos

Históricamente ha habido diversos intentos de normalización del andaluz, como ha ocurrido con otras lenguas como el euskera, por citar un ejemplo. El último se dio en forma de proyecto de ley durante la Segunda República, sin embargo, no pudo llegar a nada por la Guerra Civil y la posterior dictadura.

El problema que sufrimos los andaluces, a diferencia de vascos, catalanes y gallegos, es nuestro sentimiento de inferioridad, fruto de siglos de menosprecio. Ya en la Edad Media se despreciaba nuestra lengua y a nuestras gentes (al propio Antonio de Nebrija, que escribió la primera gramática del "castellano", hombre culto donde los hubiera, tuvo retractores coetáneos que criticaron su obra y le acusaron de que "era demasiado andaluz").

Se nos ha hecho creer a lo largo de los siglos, manipulando la historia, que el andaluz es un dialecto del castellano, una variante "mal hablada, coloquial y jocosa", pero afortunadamente, tenemos personas encargadas del estudio de nuestra historia, la real, y se ha demostrado que el andaluz procede del romance, esa lengua derivada del latín, con la influencia del árabe, originada antes que el castellano.
 
Esto implica que los andaluces somos bilingües diglósicos, ¿qué es esto? Esto implica que hablamos en andaluz para expresarnos de manera cómoda y empleamos el español para contextos académicos o literarios. Somos así porque nos lo han impuesto, porque nos han prohibido expresarnos en nuestra lengua (ya los conquistadores, en el siglo XIII, prohibieron a los andaluces hablar su lengua incluso en sus casas, pero es que en 1925 se realizó en Andalucía "la cruzada del bien hablar") y porque, a diferencia de los territorios mencionados anteriormente, no hemos tenido un movimiento nacionalista con la suficiente fuerza. Tuvimos grandes luchadores, como Blas Infante, pero se los llevaron por delante los asesinos franquistas u otros infames.

"Pero el andaluz, pese a quién pese, es una realidad lingüística que está ahí, y que cuenta, sólo por dar algunos detalles, con caracteres como el de nuestras vocales con un sistema cuadrangular (algo muy raro en Europa) con cinco grados de abertura y dos localizaciones que afectan a todo el sistema, peculiar, frente a otros idiomas románicos por su claridad, nitidez y gran efectividad lingüística; la forma única de formar plurales; la presencia de un fonema inexistente en castellano, conocida como h aspirada, habiendo de conectarse con los fonemas glotales del árabe; la relación de las eses andaluzas con los fonemas árabes “sin” y “shim”; la elisión de consonantes finales, particularidad ya encontrada en el latín de la Bética; la geminación, rasgo fonológico inexistente en el resto de hablas románicas de la Península, pero vivo en el italiano, se carga de valor distintivo, pasando de ser una mera variante fonética a un rasgo fonolófico diferenciador; sustitución de -r por -l, al parecer influencia del sustrato lingüístico tamazigh; el yeismo o la aspiración de la -h procedente de la -f latina y muchos más que nos llevan, una vez más, a encontrar el origen de nuestra lengua, no en un castellano corrupto, sino en una lengua autóctona desarrollada por los habitantes de al-Andalus".

"El castellano adopta como sistema vocálico el vasco, por algo es el latín rudimentario hablado por vascones, y está formado por cinco vocales. El andaluz, en cambio, mantuvo las diez vocales del latín clásico, un caso único dentro de las lenguas romances. Ni siquiera los dialectos italianos pudieron evitar que las diez vocales clásicas evolucionaran a siete. El sistema triangular del castellano, contrasta con el cuadricular del andaluz.
El esquema andaluz se encuentra dentro del sistema de cinco grados de apertura, rarísimo en Europa y que sólo se da también en Kerenz (Glacis, Suiza). Este hecho lingüístico, aparentemente trivial, modifica profundamente la morfología y sintaxis de nuestra lengua". ("Historia de la Lengua Andaluza", 2007)

Luchemos por reivindicar nuestra identidad andaluza y dejemos de sentir inferioridad. Ese será el primer paso para que nos respeten más allá de Despeñaperros.